Chema Madoz (Madrid, 1958) tiene una habilidad poco usual: hacer de lo cotidiano algo único. Como un mago en su actuación, se saca de la manga recursos creativos a priori inimaginables por el espectador, para mostarnos lo que solo sus ojos pueden ver.

Es dificil describir el estilo de este fotógrafo en unas líneas, por que cada imagen recrea su propia historia, pero son narraciones cercanas (poesia visual pura y dura), envueltas en una magia especial, como si esa visión hubiese estado ahi siempre y de repente la descubres de forma inesperada. Esos objetos muestran su cara oculta de la mano del artista, fusionándose con su realidad habitual.

Aconsejo encarecidamente ver la actual exposición del madrileño en el MUPAM de Málaga (hasta el 24 de Mayo) y, por supuesto, visitar su web www.chemamadoz.com