O lo que es lo mismo: que me he dedicado a hacer últimamente en mis ratos libres relacionado con el séptimo arte………cosa que a la mayoría de la gente me extraña que le interese.
Habiendo empezado la tan añorada, en sus dos meses de ausencia, liga de fútbol, he de decir que si ¡¡¡soy uno de esos seres humanos con el gen balompédico!!! Y digo seres humanos, por que actualmente se está difuminando esa mayoría aplastante de “machus perpetuus” que esperaban sus dosis futbolera de los findes y de champion league entre semana, ahora nuestras contrarias dominan el noble arte del gambeteo igual o mas que nosotros. Lo que da como resultado un bajón considerable en las peleas por el dominio del mando entre las 18:00 y las 22:00 horas en los hogares españoles.
Como decía,en mi coto de ocio además de ver a 22 tios en calzonas detrás de un esférico construido de materiales que ni la NASA, oiga usted, hay un espacio en mi vida, insustituible por cierto, que es el dedicado a ver que es lo que han creado detrás de las cámaras otras mentes pensantes que no se han dejado obnubilar por el opio del pueblo en el siglo XXI.
El tema peliculero lo tengo un poco jodido, aparte de no ser un fan del cine independiente o de cruda realidad, he de decir que tampoco obtengo últimamente grandes alegrías en los géneros que antaño me entretenían: ciencia ficción, terror, acción, suspense ….y tal y tal.

Me agradó mucho el argumento de Distrito 9, un film que da otra vuelta de tuerca a los alienígenas del celuloide, pero que flojea en trama. Aunque la recomiendo para pasar un rato divertido, siempre que seas consumidor habitual de cine fantástico.
Anteriormente me pasé por la adaptación de los GIJOE, esos héroes de guerra de los que muchos hemos tenido muñequitos o tebeos, y volvemos a lo mismo de siempre, si has entrado puedes disfrutar de unos efectos especiales buenos, pero si te has ahorrado los 7 lerus de la entrada y los 10 de las palomitas y la Coca Cola tampoco pasa nada…………..¿tanto cuesta hacer una buena adaptación de algo ya creado? Y lo peor es que amenazan con unas cuantas partes mas.
Por un momento he estado tentado a ver Jennifer’s Body de la hipersensual y cada vez mas escasa de ropa en sus apariciones, Megan Fox, heredera, le guste o no, de Angelina Jolie. Pero habiéndome quedado perplejo por el nivel cultural y filosofal mostrado en el trailer, decidí no hacerlo, no se me vaya a desmontar el mito del cine de humor inteligente mostrado por Woody Allen desde hace unas décadas. Y visto lo decepcionante de las últimas propuestas en cine de terror, mejor me ahorro los dinerillos.
En un fin de semana de lo que comúnmente se llama hacer el guarro (mezcla chucherias, palomitas, bebidas carbonatadas en exceso, pizza etc. + encierro en tu casa y consigues ese término) me decanté por unas cuantas películas de acción del dispensador de dvd’s /tuentyforhauer/cercano a mi casa.
Para empezar The International, con el artúrico Clive owen y Naomy Watts. Un producto interesante del director Tom Tykwer, con buen argumento (que malos son los bancos y los gobiernos ja, ja ja, ja) y momentos de acción bien llevados. Aunque el final no es para tirar cohetes, puede servir para pasar un rato entretenido.
Morgan Freeman siempre ha sido uno de mis actores favoritos, pero hace tiempo que no le veo en un papel que le quede a la altura. En The Code, junto a Antonio Banderas, su actuación no arregla el flojo argumento y esperado final. Si no tienes nada mejor que ver intenta echarle un vistazo, pero no te prometo ninguna emoción fuerte. P.D.: manda cojones que cada vez que sale Banderas en un película yanki suene una guitarra española.
La adaptación del libro de Dan Brown Ángeles y Demonios es el típico resultado de una correcta adaptación sobre un buen libro. No voy a decir que si has leído las aventuras de Robert Langdon te parecerá excelente, por que dudo que alguien piense eso, pero resulta por momentos entretenida y los que no han mamado la edición impresa pueden tomarlo como un thriller interesante.
Terminando el finde en plan flojo, me colé en el intrigante mundo de Oriente Medio y sus redes terroristas con Red de Mentiras de Ridley Scott. Adaptación de la novela de David Ignatius, de la cual no han sabido extraer muy bien el contenido…….vaaaaale, se que eso es complicado en hora y tres cuartos, pero leches ¡es Ridley Scott!. Al final los malos son muy malos, los buenos también son malos y hay lugar para el romance internacional. Dicaprio está discreto, Rusell Crowe orondo y Golshifteh Farahani hace de una enfermera monísima, pero poco creible. Eso si, los exteriores son el punto fuerte de la cinta.
Esto es todo amigos.